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lunes, 10 de octubre de 2011

HISTORIA DEL VW PAPLER








Es una historia sin aparente fin y vertebrada por un aluvión de corrientes distintas pero cohesionadas.
Lo anterior es porque las abundantes compañías dedicadas a la transformación de la carrocería Volkswagen por 1952 en Alemania lo vieron como auto de policía. Una de ellas fue la ubicada en Colonia, Alemania, llamada Carrocerías Papler quien mostró un diseño sobrio pero elegante. A principios de la década de los cincuenta, el coche no alardeaba de estilos exagerados, era un convertible con originalidad por su condición de vehículo abierto.


Otras compañías como la Hebmüller y la autríaca Astro-Tatra, propusieron transformaciones similares tomando de base el Volkswagen. Fue el Hebmüller quien despunto del resto de los demás. Las cuatro puertas de su tipo 18ª se reducían a cuatro ruedas con enganche en cuatro fundas de lona que, desenrolladas, tapaban la abertura correspondiente. Tanto Papler como Astro-Tatra, también optaron por una carrocería de cuatro puertas metálicas y carentes de vestiduras.


Papler no se beneficio de apoyo alguno de la central de Volkswagen en Wolfsburg, Alemania. La numeración de la carrocería se mantenía en todos los vehículos modificados. Papler adquiría una unidad terminada y luego la reformada. Para dar más rigidez a la estructura y atenuar los efectos de las fuerzas de torsión, Papler añadía refuerzos transversales en las puertas y acoplaba una barra metálica por encima de los asientos delanteros a la que además se pueden sujetar los pasajeros de las plazas traseras.


El parabrisas también aportaba el aumento de la consistencia adecuada. Su forma se acercaba a un rectángulo perfecto. Crecía el grosor de los montantes laterales y el borde superior garantizaba un soporte óptimo al cierre del techo de lona. El cristal empleado era el mismo que utilizaba Karmann en su convertible. Todos los autos para la policía eran pintados de verde o en su caso rojos para los bomberos.
El interés de este Volkswagen de la policía de Colonia se ve acrecentado, más que por su fabricante, por los ejemplares que se conservan aún. De los 150 autos de este tipo terminados por Papler solo sobreviven siete unidades en todo el mundo, la última localizada en 1997 donde es el único que se halla restaurado y funcionando actualmente.


El fenómeno social, político, económico y cultural que representó el Volkswagen sedán supera al tópico “coche más vendido de la historia”. El comunmente conocido “Vocho” hizo época ya que creó formas de entender la vida y abanderó revoluciones objeto de interminables estudios sociológicos. Es una historia sin aparente fin y vertebrada por un aluvión de corrientes distintas pero cohesionadas.


Lo anterior es porque las abundantes compañías dedicadas a la transformación de la carrocería Volkswagen por 1952 en Alemania lo vieron como auto de policía. Una de ellas fue la ubicada en Colonia, Alemania, llamada Carrocerías papler quien mostró un diseño sobrio pero elegante. A principios de la década de los cincuenta, el coche no alardeaba de estilos exagerados, era un convertible con originalidad por su condición de vehículo abierto.


Otras compañías como la Hebmüller y la autríaca Astro-Tatra, propusieron transformaciones similares tomando de base el Volkswagen. Fue el Hebmüller quien despunto del resto de los demás. Las cuatro puertas de su tipo 18ª se reducían a cuatro ruedas con enganche en cuatro fundas de lona que, desenrolladas, tapaban la abertura correspondiente. Tanto Papler como Astro-Tatra, también optaron por una carrocería de cuatro puertas metálicas y carentes de vestiduras.



Papler no se benefició de apoyo alguno de la central de Volkswagen en Wolfsburg, Alemania. La numeración de la carrocería se mantenía en todos los vehículos modificados. Papler adquiría una unidad terminada y luego la reformada. Para dar más rigidez a la estructura y atenuar los efectos de las fuerzas de torsión, Papler añadía refuerzos transversales en las puertas y acoplaba una barra metálica por encima de los asientos delanteros a la que además se pueden sujetar los pasajeros de las plazas traseras.
El parabrisas también aportaba el aumento de la consistencia adecuada. Su forma se acercaba a un rectángulo perfecto. Crecía el grosor de los montantes laterales y el borde superior garantizaba un soporte óptimo al cierre del techo de lona. El cristal empleado era el mismo que utilizaba Karmann en su convertible. Todos los autos para la policía eran pintados de verde o en su caso rojos para los bomberos.
El interés de este Volkswagen de la policía de Colonia se ve acrecentado, más que por su fabricante, por los ejemplares que se conservan aún. De los 150 autos de este tipo terminados por Papler solo sobreviven siete unidades en todo el mundo, la última, localizada en 1997, es la única que se halla restaurada y funcionando actualmente.

Cuando Papler llamó a Volkswagen no había ninguna duda de que tendría calidad de acabado ya que poseía un bagaje dilatado en la transformación de vehículos militares. Franz Papler fundó su compañía en 1908, especializándose en trabajos de reformas de automóviles, centrados en la carrocería. Fue durante la década de los veinte cuando vivió su período más brillante y febril porque nacieron diseños de gran talla para marcas como Adler, Selve, Minerva y Röhr.
Años más tarde encontró a Ford y antes de la Segunda Guerra Mundial, Rolls Royce, Maybach y Mercedes le ofrecieron una oportunidad para demostrar el talento que distinguía a los estilistas de la empresa. Alguno de los impresionantes modelos de Mercedes tipo S y SS llevaban la firma Papler. Después, durante el conflicto bélico, se dedicó a la fabricación de modelos militares sobre la base Ford y Volkswagen. Actualmente se fusionó con la compañía Faun, manteniendo relaciones con el ejército para modificar camiones de transporte es
pecial.

1 comentario:

  1. Hola desde Cuernabalas MX. Excelente artículo sobre el VW Papler, ya conocía al Hebmüller con puertas de lona. Gracias y abrazos!

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